EL GATO DE LOS OJOS ROJOS

Parece que la alianza de Dodge con el lado oscuro está dando buenos frutos: Primero tuvimos el Dodge Challenger y su hermano Charger en versión Hellcat de 707 cv (una mala bestia para la época y la encuadernación en oro para el Charger como berlina más potente del mundo), luego asistimos al nacimiento del hijo de Satán, el Demon, un coche de cuarto de milla que se ganó el reconocimiento no sólo de la gente en general sino de la propia NHRA consiguiendo ser el primer coche en hacer el 1/4 de milla en menos de 10 segundos (el primer coche de carretera digo) y el primero en hacer oficialmente caballitos. ¡Buah! Una pasada aquello, con 840 cv había que tenerlos bien puestos para picarse con uno.
Y ahora llega, para vengarse de la atención que ha recibido el Shelby Mustang GT500, el Hellcat Redeye (gato infernal de ojos rojos) que quiere zampárselo en una carrera ya sea en línea recta o en circuito porque, esta vez el Hellcat ha sido mejorado para la pista, aunque no nos engañemos, sigue siendo un Hellcat y están hechos a la antigua usanza, a lo Muscle Car de los 70, por mucha tecnología que posean. Por cierto 797 cv los que arroja,…. cuidadín!!!😧

Bueno, hecha la presentación, debo deciros que voy a hablar del coche en inglés. Jajjaja, no , hombre, pero sí es verdad que absolutamente todas las fuentes son americanas (ya que el coche no pretende salir de ahí 😞) así que me toca hacer de traductor a ver qué tal se me da. Perdonad si hay errores pero no es fácil esto.

Empiezo:

Fijáos que el Dodge Challenger es ya mayorcito, tiene sus 11 años de antigüedad y fue en 2015 cuando el Hellcat los dejó a todos boquiabiertos con esa agresividad en sus cifras y en sus cualidades ya que no había coche más potente en el mundo de los muscle americanos. No contentos con ello, en 2018 aparece el Demon, que es lo máximo que se puede esperar de un coche de calle. Con unas características de coche de circuito de aceleración puro y duro, el Demon era el coche de carretera “dudosamente” legal y lo más bestia hasta la fecha. 

Lo malo es que se limitaba a eso en primera instancia, a las carreras de aceleración, era un coche con ese propósito y no el de hacer tiempos en una época en la que estaban apareciendo el Camaro ZL1 1LE poco después y el Corvette ZR-1, unas auténticas balas en el asfalto de un circuito. Luego hubo esa espera tan ansiada del Shelby GT500 que aunque Mustang ya contaba con un monstruo del circuito como el GT350 R, esperaba contentar a un público más exigente y con el GT500 de 662cv anterior en mente que quería un coche que ganara al Demon. Bueno, la senda que ha perseguido el GT500 ha sido la de la “performance” o eficacia como queráis llamarlo en ambos bandos. Bien en el cuarto de milla, y también en la pista. Así que Dodge se ha quedado en plan: ¡¡hmmm!! Así que estos de Shelby pretenden dejarnos atrás…..¡pues se van a enterar!

Y bien que nos estamos enterando, porque el Redeye, sustituto del Demon, es ahora el manda más en la industria de los tres grandes de Detroit. El Redeye ha nacido con la intención de ser el mejor y probablemente el último Challenger que haga la marca (esto es una suposición, porque visto que lleva más de 10 años en el mercado y que la gente se está cansando de su diseño) dejando una huella profunda y seria que quiera aplastar a la competencia. Estamos viendo también como, por ejemplo, Corvette se ha pasado al motor central trasero y está logrando hacerse un hueco como supercar, más que muscle car que es lo que tendía a ser anteriormente. Pero no sólo él. Como he dicho, GT500 y ZL1 1LE son coches de circuito, con los que puedes hacerte un pique, pero con los que correr es su destino.

Al contrario, se dice que este Redeye es un muscle car puro y duro, como a la antigua, que patina en primera, segunda y tercera, en el que coger una curva y acelerar es ponerse en riesgo grave. Es una mala bestia por decirlo así y es que ser el hijo del Demon, no puede traer nada bueno (es una expresión). Sí ha traído cosas buenas, y son el corazón de la bestia, es decir el V8 6.2 sobrealimentado con una potencia de 797 cv (800 cv en el Demon si no se usa combustible de carreras) y casi 965 Nm de par máximo lo cual me ha parecido de otro mundo en cuanto he visto la cifra. 707 libras pie, es una burrada. Si, palabras de un representante de FCA : “El Redeye es básicamente el motor del Demon con unos reajustes y otro cuerpo”, son esas, yo me lo creo 100%. Porque otras cosas, no cambian en exceso. Sigue manteniendo una caja de cambios automática de 8 velocidades, y gracias a ella el coche acelera de 0 a 100 en 3,4 segundos, hace el cuarto de milla en 10,8 segundos, y su velocidad máxima es de 203 millas por hora, es decir, unos 325 km/h. La verdad que son datos espeluznantes, joder, dan ganas de escribir sobre este coche en Halloween, jajaja. Todo es , eso, bestial, si es que no tiene otro nombre.

Bueno, sí que hay algo que trae de cabeza a los usuarios del Challenger y es el interior. La gente está harta de ver el mismo interior que hace 10 años. Además que no es de muy buena calidad según parece, mucho plástico y materiales blandos. El infotainment trae nuevas funciones a este Redeye, como un enfriador del motor pre-estacionamiento. Es decir, lo conectas y el coche va enfriando con el radiador poco a poco antes de que pares el coche. Luego, pues los típicos indicadores de telemetría y datos sobre presiones, fuerzas, tiempos, aceleraciones, etc. Ah, por cierto, el coche ya no cuenta con el modo Drag del Demon y no hace lanzadas pero sí mantiene el Line Lock que como vimos es para hacer quemadas en parado, aunque el coche en sí las hace aunque no se lo pidas😉.

Bueno, ¿qué más decir? Pues el Redeye tiene unas medidas de carrocería distintas de las del Challenger Hellcat “a secas”, 3,5 pulgadas más anchos (lo siento, no puedo hacer la conversión de todos los números) los neumáticos Pirelli P Zero y el propio capó tiene, para diferenciar de sus hermanos, dos entradas separadas de aire, eso sí, conservando el “faro falso” que es otra entrada de aire.

De hecho el Redeye se puede adquirir como un widebody kit, es decir, que puedes comprar el Challenger que más te mole (menos el Demon ya), por ejemplo, poned el Hellcat normal, que ha añadido 10 cv para dar ahora 717 cv lo cual no lo deja muy atrás eh? y ponerle el kit de carrocería del Redeye y así ir fardando. Porque, sinceramente y para terminar , con esta reflexión, ¿quién va a picarse con un coche así si lo ve al lado en un semáforo? Yo desde luego le dejo ir y me escondo debajo del asiento. Jajajaja.

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