ASTON MARTIN DB11

Este es un coche que no acaba de salir, no es un recién nacido, pero si mal no recuerdo hace para empezar tiempo que no escribo (el parón de 2018) pero sobre todo creo que sobre Aston Martin no estoy seguro de que haya en la hemeroteca muchas entradas sobre modelos de esta marca. Y no es porque no me guste, no, qué va, la marca inglesa tiene un muy buen palmarés y una historia remarcable y los modelos de última generación son de apreciar por sus prestaciones y su elegancia que son, yo creo, las dos características que definen la marca de David Brown. Como buen inglés que es, no podía dejar atrás el estilo en sus líneas, lo cual al final me lleva al punto que creo que es el que me ha hecho no prestar mucha atención a estos coches.
Y es que si miro un db9 y un Vanquish por ejemplo, pues veo demasiadas similitudes, es decir, a lo bestia, que los veo todos iguales. Cuando empezaron a sacar el Vantage, el DBS, etc. pues para mí era como el X4, el X6, el X2, de BMW, es decir una serie de modelos quizás con un comportamiento muy diferente entre ellos, pero un mismo talante.
Y ahora tengo una mala noticia respecto a Aston Martin y es una pregunta:

¿Acaso estamos viendo un Aston Martin de verdad o un Mercedes AMG disfrazado?

Porque es cierto que el DB11 monta motores AMG y algunos elementos del interior y fórmulas de montaje son de Mercedes.

Sea lo que sea, al menos siempre será el coche de 007 y eso es de agradecer. No sé qué vehículos saldrán en la próxima película del agente con licencia para matar pero aquí os dejo el que fue el último (en Spectre) corriendo por las calles de Roma perseguido por un Jaguar C-X75, un buen rival, también británico. También quiero que veáis las similitudes estéticas con el DB11, por supuesto las tenía que haber, y ah, otra cosa, para los que quieran el DB 10, no está en venta, ni lo estuvo. Lástima.

Y ahora, como un perfecto caballero inglés (que no soy), doy paso al análisis del actual DB11 (apareció en 2016).

Vale, he de decir un par de cosas primero y es que precisamente, con este Gran Turismo, Aston Martin se quiere sacudir el polvo de encima y establecer un nuevo estandarte que sigan futuras generaciones. Quiere dejar atrás precisamente ese pasado que nos llevó un poco como he dicho antes, desde el DB9 (que es el coche al que sustituye este DB11) hasta mediados de los 2010 ´s a una vía de un sólo sentido en el que todo parecía lo mismo. Gracias en parte al DB 10 y a la gente que ha participado en la creación de esta escultura, Aston Martin se vanagloria de estar en una nueva etapa de su vida y con nuevas tecnologías que compartirá pero cuyo toque será siempre británico y lo veremos reflejado.

Por eso, por ejemplo, tenemos dos motorizaciones y corrigiéndome, por lo que he dicho anteriormente, sólo una es de procedencia AMG.
Contamos por lo tanto con dos versiones/motorizaciones del DB 11: un V12 5.2 biturbo producido enteramente por Aston Martin que arroja 608 cv y 700 Nm de par y un V8 (este sí), el 4.0 de 510 cv del AMG GTS. La comercialización comenzó en 2016 con la primera de las motorizaciones disponible y le siguió el año siguiente la de 8 cilindros (también biturbo por cierto).
Aunque haya una gran diferencia entre las potencias, las prestaciones son parecidas, en el 0-100 por ejemplo que es casi idéntica, en cambio la velocidad máxima es algo superior en el V12. Esto se debe al peso extra que aporta el motor de mayor capacidad, unos 115 kg al conjunto. Incluso en el motor V8, Aston ha cogido la batuta y ha modificado la toma de admisión, el escape y la lubricación. En la electrónica por ejemplo, hay una nueva unidad de control del motor y se ha reprogramado el mapa de la mariposa de admisión para cambiar el sonido y que sea más reconocible a un Aston.

Las medidas del coche son 4,74 metros de longitud, 1,94 de anchura y 1,28 de altura. Su chasis está fabricado en aluminio al igual que algunas partes de la carrocería aunque también hay magnesio en la estructura de las puertas. Las llantas, de aleación son de 20 pulgadas y las medidas de los neumáticos Bridgestone son 255/40 delante y 295/35 detrás. Los discos de freno de 400 milímetros delante tienen pinzas de seis pistones.
Los dos motores como hemos dicho se asemejan en que son sobrealimentados por dos turbocompresores (de doble entrada en el V8) , poseen desconexión de cilindros (para ahorrar combustible a velocidades de crucero) y el puto Start & Stop que tanto detesto y que pienso no sirve para nada. Ambos van asociados a una caja de cambios automática secuencial ZF de 8 velocidades y el mismo diferencial autoblocante.

¿Entonces en qué se diferencian?

Pues es así de sencillo:
Sólo cambian los faros que en el V8 tienen el marco interior de color oscuro en vez de plata y en el capó hay cuatro rejillas de ventilación para el V12 y dos para el V8. Eso sí, si queremos que haya diferencias dentro, no hay más que pedirlo………. de hecho en Aston Martin están deseando que configures tu DB11 de 200 000 maneras diferentes con colores, tapicerías, detalles estilísticos, etc. Este se fabrica artesanalmente en Gaydon, Inglaterra, así que no dudéis en contactar con ellos vía su web, eso sí, supongo que tendréis que dominar algo el inglés….

Dicen que su mayor rival es el Bentley Continental GT, pero no les veo el parecido. Vale que es un Gran Turismo, con cuatro plazas (para niños o enanos las traseras) pero lo veo mucho más “deportivo”, más directo, más gamberro. Sus líneas no sólo son cosa de lo visual, también hay un papel aerodinámico detrás y es que , da la impresión de que no tiene alerones por ningún lado, pero es que usa el Aeroblade, un espoiler trasero, camuflado en el interior del portón del maletero y que se alimenta del aire que entra por unas tomas sutilmente integradas en el pilar C.

Interiormente, encontramos el lujo a que nos tiene acostumbrados Aston Martin. Es un interior propio, que no ha caído en las manos de la mierda esa del minimalismo, aunque sí ha caído en parte en manos de lo que es un interior Mercedes Benz. Por ejemplo el sistema del infotainment es alemán, con esa palanquita en la consola central táctil para escribir y la propia pantalla de 8 pulgadas tiene un control muy Mercedes. A lo mejor difieren sólo un poco en el diseño, pero ahí están. La instrumentación la encontramos en un cuadro de 12,3 pulgadas con toda la info que queramos. En la consola ha cambiado una cosa y es que la llave ahora es diferente, ya no se introduce en esta y se pone en marcha empujándola, ahora hay un botón de start/ stop. Fijáos en la imagen, a mí me parece un interior precioso. 

No va recargado de elementos innecearios pero da gusto ver esos botones y acariciar el cuero de los asientos que por cierto son AMG. Yo no digo nada…..😜.
El volante tiene pinta de ser pequeño pero las levas son generosas. La comodidad está perfeccionada y delante se viaja muy a gusto, gente alta puede ir cómodamente sentada, eso sí, detrás dejad los bultos. El maletero es sencillo, para las típicas dos maletas y punto. Y la forma de entrar al vehículo se ha cuidado mucho abriéndose las puertas horizontalmente pero con un ligero giro hacia arriba para entrar sin dificultad.

Y ahora, la chicha, justo lo que yo no puedo aportar aquí…😭. Bueno, SE DICE QUE….el Aston Martin DB 11 es un coche duro y difícil. Un coche con carácter, ¡¡¡así me gusta!!!
Tiene una gran capacidad de aceleración, pero es el tema de las aceleraciones laterales lo que descuadra a los periodistas del motor que he leído. Dicen que da latigazos la zaga que son imprevisibles y difíciles de controlar. Hay que estar continuamente pendiente de corregir la trazada porque el coche se va mucho de culo. “¿desde cuando esto es malo?, eso mola, déjalo así”,jajajaj.
No, en serio, es un problema porque ni en una recta consigues llegar a donde quieres. Recuerdo un capítulo del Grand Tour en el que no sé si era el db11 o el Vantage, posiblemente el segundo, que competía en una drag race contra un Continental GT y un M850i y no conseguía ir recto. Ni en mojado ni en seco. Así que es un coche serio, para ir con los controles puestos y no jugársela. Vale. Por si acaso, hay tres modos de conducción disponibles desde un botón en el volante: GT/ Sport /Sport +. Estos modifican la asistencia de la dirección, el funcionamiento del cambio y el sonido del escape. También se pueden ajustar en tres niveles diferentes la firmeza de los amortiguadores de dureza variable marca Bilstein.

Y bueno, no sé qué más contaros sobre este “gatito” (anda que si tuviera los 209 899 euros que cuesta (más configuraciones…) estaría yo aquí preocupándome de este puñetero calor. Estaría en las montañas de los Alpes que ahí están las mejores carreteras que existen en el mundo.
Igual que hay coches que son los mejores, este Aston  Martin no se merece ningún desprecio y de hecho prometo escribir más sobre la marca en mis próximos artículos. Y espero que alguno sea dentro de uno, jejeje.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *